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Hipoo

Hipoo es un Marketplace hipotecario que te permite encontrar y solicitar la mejor hipoteca totalmente adaptada a tus necesidades y preferencias.
Con ayuda de la tecnología y de expertos hipotecarios, hemos desarrollado una plataforma que te permite conseguir la mejor hipoteca de forma simple, transparente y certera.

Cuál es nuestra función

Nuestra combinación de tecnología y expertos hipotecarios nos permite ofrecer a nuestros clientes la mejor hipoteca personalizada posible. Todo comienza con una simple conversación con Hipoo, un robot con forma de hipopótamo que estará disponible 24 horas al día, 7 días a la semana.

Después de responder un par de preguntas (sobre salario, ahorros disponibles y deudas), este robot escanea toda la oferta hipotecaria en segundos y te presenta todas las ofertas adaptadas a ti y a tus circunstancias.

Luego podrás jugar con las vinculaciones y ver el impacto que tendría configurar una estructura de productos vinculados que se adapten a tu vida y circunstancias económicas. Siempre con ayuda de expertos hipotecarios.

Después podrás solicitar simultáneamente todas las ofertas que quieras. Una vez los bancos hayan recibido la operación te presentarán ofertas personalizadas y sancionadas en su sistema. Es decir, recibirás ofertas que nuestro algoritmo ha identificado como muy probables de ser aprobadas en esas condiciones específicas por cada entidad.

Por último, cuando hayas recibido las ofertas personalizadas, podrás hacer una comparación objetiva todos los que hayas solicitado y apoyarte de un asesor para que te ayude en la fase de negociación y contraofertas. Además, verificará que todo va correctamente y gestionará el día de la firma con la entidad que finalmente selecciones para que te sientes, te relajes y disfrutes de tu tiempo libre.

Todo totalmente gratis para ti.

Nada. Nuestro servicio es completamente gratuito.

Entonces,¿cómo ganamos dinero? Nuestro modelo de negocio consiste en cobrar una pequeña comisión, de entre un 0,5% y un 1% sobre la cantidad hipotecada, a las entidades con las que colaboramos.

¿Y por qué somos gratis?

Independientemente de si colaboramos o no, te presentaremos información de más de 21 entidades y los asesores te recomendarán la mejor oferta. Para garantizar que esto sea así , hemos creado un código de buenas prácticas para garantizar la imparcialidad y objetividad a la hora de asesorar sobre cuál es la hipoteca que más te conviene.

Algunas de las entidades de las que vas a recibir información son: Abanca, Bankia, Bankinter, BBVA, Caixabank, Cajaingenieros, Coinc, Deutschebank, Evobank, Hipotecas.com, Ibercaja, ING, Kutxabank, Liberbank, Mediolanum, Openbank, Popular, Sabadell, Santander, Targo, Triodosbank.

Los comparadores sirven para darte una idea generalizada sobre las condiciones de cada entidad.

No ofrecen, ni mucho menos te permiten configurar ofertas personalizadas ajustadas a tus preferencias o necesidades y mucho menos no te permiten configurar la estructura de vinculaciones a tu gusto.

Con Hipoo, analizamos tus circunstancias y te emparejamos con la mejor hipoteca del mercado. También nos hacemos cargo de tu solicitud con el prestamista y de hacer seguimiento hasta la firma de la hipoteca.

En definitiva, un comparador solo compara. Hipoo, por el contrario, pone al usuario en el centro de la ecuación y te ofrece una experiencia mucho más profunda y relevante. Entre otras cosas:

  1. Solo se presentan ofertas adaptadas a tu perfil. Si no tienes condiciones para que los bancos no te presenten ofertas, no te mareamos ni generamos frustraciones, y te avisamos de que no podemos ofrecerte ofertas.
  2. Puedes configurar tu hipoteca hasta el más mínimo detalle. Eligiendo la estructura de vinculaciones que más se adapta a tus gustos y circunstancias personales.

Compara y presenta ofertas personalizadas (si el algoritmo no encuentra alguna que se adapte a ti, no te presenta ninguna). Puedes configurar tu hipoteca incluyendo las vinculaciones que se adaptan a tus circunstancias vitales y personales. Permite negociar las condiciones, y te acompaña y da soporte durante todo el proceso.

Es gratis, sencillo, no compromete a nada y te ayuda a conseguir las mejores hipotecas. ¿Y hemos dicho que es gratis?

Elegir Hipoo tiene más ventajas. Al usar mucha tecnología, somos más eficientes y económicos comparado con los intermediarios hipotecarios tradicionales (que suelen cobrar una comisión).

Otro beneficio es la imparcialidad. Como es normal, las entidades solo buscan vender sus propias hipotecas. En Hipoo te recomendaremos la mejor para ti. Así de sencillo. Y para esto hemos instaurado unos GUIDELINES de imparcialidad.

Puedes registrarte a través de ordenador, teléfono o tableta, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

También tienes un bot inteligente que responderá las dudas que tengas cuando quieras, aunque siempre tendrás acceso a expertos hipotecarios por teléfono, email o chat en vivo.

Sin duda es una gran decisión (de hecho, la decisión financiera más importante de tu vida), por eso tienes a tu disposición verdaderos expertos para guiarte en el proceso y así gozar de esa comodidad y seguridad extra que te puede brindar otro ser humano con mucha experiencia en hipotecas.

Nuestro trabajo es ayudar a que esta decisión que te va a acompañar tanto tiempo se convierta en lo más fácil y lo más acertada posible.

No, Hipoo no te presta el dinero. Nosotros intermediamos entre el banco y tú (os presentamos, por decirlo de algún modo) y nos ocupamos de que sea una relación buena y sana.

Dicho de otra manera, somos un Marketplace de hipotecas. Algo parecido a Amazon, Glovo o Airbnb, que no tienen los productos, sino que te presentan una plataforma para controlar que todo se haga correctamente y ayudar al usuario cuando lo necesite.

Hipoo está debidamente registrado como intermediario en la concesión de créditos o préstamos hipotecarios, gestionado por el instituto nacional de consumo (AECOSAN). Cumplimos el marco regulatorio de la Ley 2/2009, apostamos por la transparencia y ofrecemos una manera simple y honesta de descubrir las hipotecas que mejor se adapten a ti.

Sin jerga, sin tarifas y sin información falsa.

Desde nuestro lanzamiento en junio de 2018, hemos ayudado a miles de españoles a comprender mejor las hipotecas.

Nuestro objetivo es trabajar para que consigas las mejores condiciones, con mínimas comisiones y con los costes claros; para que, al final, puedas ahorrar tiempo y dinero.

Ir directamente a tu banco de referencia puede hacerte sentir más seguro y cómodo. ¡Así que no nos oponemos, al contrario!

De hecho, en algunos casos tu banco puede ofrecer unas condiciones mejores incluso que las nuestras (aunque no es lo habitual).

En cualquier caso, nuestro objetivo no es sustituir a nadie, sino más bien simplificar el proceso para que encuentres las mejores ofertas de multitud de bancos totalmente adaptadas para ti.

En definitiva, te ofrecemos una forma de comprar una hipoteca totalmente reinventada para que te olvides de ir de banco en banco y de pasar por el mismo proceso, contando lo mismo una y otra vez.

  1. Respondes unas sencillas preguntas (literalmente 1 minuto).
  2. Nuestro algoritmo te presenta ofertas con cuotas ajustadas y personalizadas. Tienes el control sobre el tipo de ofertas que quieres solicitar (tipo fijo o variable, tiempo a hipotecarte, paquete de vinculaciones…). Recibes ofertas personalizadas ya analizadas y validadas por cada entidad. En la jerga, lo que se conoce como operaciones sancionadas (también conocidas como ofertas pre-aprobadas).
  3. Subes la documentación e información una única vez: DNI, declaración de la renta, localización de la vivienda y 3 últimas nóminas.
  4. Ahora puedes enviar tu operación simultáneamente a todas las entidades que quieras.
  5. Recibes ofertas personalizadas ya analizadas y validadas por cada entidad. En la jerga, lo que se conoce como operaciones sancionadas (también conocidas como ofertas pre-aprobadas).
  6. Comparas todas las ofertas con ayuda de un asesor.
  7. Seleccionas las ofertas que más te gusten para renegociar condiciones o algún detalle, también con ayuda de un asesor experto.
  8. Recibes la oferta final, seleccionas la ganadora.

Estarás acompañado durante todo el proceso (hasta la firma de la hipoteca) para que puedas resolver cualquier duda y podamos ayudarte en lo que necesites.

Estos son los tiempos que puedes esperar:

Registro: minutos
Recibir ofertas personalizadas: 2 días
Selección y negociación de dos mejores ofertas: 1 día
Selección final de la mejor hipoteca: 1 día.

El tiempo, lógicamente, también dependerá de tus circunstancias personales y de cuándo esperas firmar la hipoteca, pero podrías hacer todo el proceso en literalmente 5-6 días.

Pero ojo, esto es lo que tarda el proceso. El tiempo que inviertes para encontrar la mejor hipoteca es:

Primer bot: 1 min
Configurador / hablar con asesor: 10-15 min
Segundo bot y subida de documentación: 10 min
Comparar las ofertas que has recibido: 25 min
Seleccionar la mejor: 5 min

En total, invirtiendo 45 min de tu tiempo, puedes ahorrarte miles de Euros y asegurarte de que la hipoteca que finalmente seleccionas es la mejor para ti.

Nada, lo más probable es que la entidad tenga guardada tu ficha, y retome donde lo dejaste.

Y si te sientes más cómodo yendo directamente a las entidades puedes hacerlo sin problema.

Dicho esto, creemos que sería un error no apoyarse en los asesores y en la tecnología de Hipoo. Sobre todo porque los bancos, como es normal, van a querer vender su producto, y como las hipotecas son tan complicadas y llenas de matices y detalles (es probablemente el producto financiero más complicado) corres el riesgo que te “convenzan” a elegir su producto cuando quizás, viéndolo lo más objetivamente posible, te convenga otra oferta. No nos oponemos a que exista algo de subjetividad en la decisión, de hecho, la tenemos en cuenta (hay elementos como la marca, experiencias previas, grado de digitalización etc. que hay que valorar). Lo importante es que, si tomas esta decisión de ir por tu cuenta, sea porque realmente quieras hacer tú el proceso, pero en ningún caso porque tengas la sensación de que hacerlo con Hipoo puede repercutir en las condiciones que consigas. Ten en cuenta que el banco es quien nos paga, y lo cierto es que es menos de lo que le hubiera costado captarte como cliente.

Pero incluso es que no nos oponemos a que exista algo de subjetividad en la decisión. De hecho, la tenemos en cuenta (hay elementos cómo la marca, experiencias previas, grado de digitalización etc. que hay que valorar).

Lo importante es que si tomas esta decisión de ir por tu cuenta sea porque realmente quieras hacer tú el proceso, pero en ningún caso porque tengas la sensación de que hacerlo con Hipoo puede repercutir en las condiciones que consigas. Ten en cuenta que el banco es quien nos paga y, por cierto, nos paga menos de lo que le hubiera costado a dicho banco captarte como cliente.

Recibir ofertas personalizadas es clave en el proceso de búsqueda, además de ser uno de los elementos que más nos diferencia con respecto a otros comparadores.

Hemos creado una plataforma con ingeniería inversa y desgranando hasta el más mínimo detalle los productos hipotecarios que ofrecen los bancos.

Por eso, las ofertas que publican los comparadores o anuncios en “genérico”, son el punto de partida, pero luego se pueden adaptar y ofrecer un tipo de condiciones distintas a las que te anuncian. Esto es así, porque al final todo se reduce a estadísticas y análisis, y lógicamente no es lo mismo ser funcionario que autónomo, por ejemplo.

O ganar 1.200 que ganar 10.000€ al mes. Hipoo ha conseguido crear una plataforma que te presentará ofertas absolutamente adaptadas a tu perfil y a tus preferencias.

Si tienes un perfil con el que los bancos no te vayan a dar hipoteca, directamente no te presentamos ofertas y te explicamos el motivo específico de esta situación. Porque ¿para qué vamos a crearte falsas expectativas o futuras frustraciones?

Todas las que los bancos ofrezcan. Incluyendo todas las posibles combinaciones.

En Hipoo tienes acceso a miles y miles de combinaciones posibles.

Si, Hipoo cumple con el marco regulatorio de la Ley 2/2009, de 31 de marzo, por la que se regula la contratación con los consumidores de préstamos o créditos hipotecarios y de servicios de intermediación para la celebración de contratos de préstamo o crédito. Puedes acceder a la ley aquí.

DNI, Declaración de la renta (IRPF) y 3 últimas nóminas (o declaración anual de IVA si eres autónomo).

En hipoteca conjunta se pedirán los documentos de los 2 titulares.

Lo primero y más evidente es que, a diferencia de la mayoría de los intermediarios, no te cobramos nada (lo habitual es cobrar una comisión de entre 3-5% sobre el valor financiado. Que, sin embargo, debería incluirse sobre coste en la TAE de la hipoteca).

¿Y por qué no cobramos nada?

El motivo es que, gracias a la tecnología, automatizamos varias fases del proceso y, por decirlo de algún modo, somos más eficientes que los formatos tradicionales de intermediación.

Con nuestra plataforma puedes configurar las vinculaciones según tu perfil, tus necesidades vitales y tus gustos. Ponemos a expertos a tu servicio para que te orienten y te den su opinión acerca del tipo de estructura que puede tener sentido en un perfil como el tuyo. Para esto hay que tener en cuenta elementos como los años que crees que vas a tener la hipoteca, tu estado civil, si tienes hijos, otros productos de protección que ya tienes en tu vida, tu patrimonio actual, otros productos financieros que puedas tener...

Sí, claro. Puedes pedir la hipoteca con un acompañante sin problemas.

Sí, pero solo si quieres financiar un inmueble que esté en España, y el proceso cambia algo. Ponte en contacto con atención al cliente a través del teléfono, email o chat de Hipoo y te guiarán paso a paso.

No hacemos hipotecas para empresas. Solo pueden usar la plataforma personas físicas, incluyendo autónomos, y solo trabajamos residencial, incluyendo trasteros y garajes, etc. No trabajamos con locales.

Sí, sin ningún problema

Sí. Nuestro objetivo no solo es ayudar al cliente final, sino también hacer más eficiente el proceso para ambas partes (cliente y entidad).

Por eso, tenemos un algoritmo propio que solo te presentará ofertas de entidades que en principio deberían aprobar tu operación.

Hipotecas

Una hipoteca es un producto financiero mediante el cual el banco te presta una cantidad de dinero para que compres un inmueble. A cambio, asumes la obligación de devolver el dinero que el banco te ha prestado y además a pagar unos intereses de acuerdo con las condiciones y el calendario que hayas pactado con el banco.

La principal característica de este préstamo es que el inmueble queda afectado como garantía si dejas de cumplir con las obligaciones.

Es importante que entiendas que el inmueble hipotecado es a todos los efectos tuyo y podrás venderlo, alquilarlo o incluso volverlo a hipotecar. Hay una falsa concepción popular de que el inmueble es del banco, pero esto es falso.

En Hipoo no nos gusta “sobreutilizar” mucha jerga (porque no creemos en lenguajes complicados que solo generan confusión), pero sí que es cierto que hay unos elementos mínimos que deberás conocer durante el proceso de formalización de la hipoteca. Estos son:

  • Importe o Capital: El dinero total que el banco te entrega en concepto de préstamo.
  • Plazo de vencimiento: El tiempo total acordado del que dispones para devolver el préstamo y que va desde 10 hasta 40 años.
  • Interés: Es el coste financiero de la operación, el gasto adicional que te cobra el banco por prestarte el dinero. El tipo de interés se calcula como un porcentaje sobre el capital y puede ser fijo, variable o mixto. En Hipoo, de momento solo ofrecemos fijo o variable.
  • Cuota de amortización: Es el pago mensual que tienes que realizar al banco durante todo el plazo acordado para devolver el préstamo más los intereses.

Hipoo también funciona como una plataforma de E-learning. Hemos incluido vídeos y elementos explicativos aclaratorios en varias partes del proceso para que sepas qué es cada cosa.

Lo normal es que el banco te conceda hasta el 80% cogiendo como base el valor menor entre la tasación y valor de compra del inmueble.

Ahora bien, las entidades (y nuestro algoritmo) analizan cada caso de forma individualizada.

Lo normal es que el banco te exija que tengas al menos el 30% del valor del inmueble en ahorros.

Esto sirve para cubrir al menos el 20% del valor de compra más los gastos de la hipoteca (ej, gastos notariales, inscripción en el registro…). Para que te hagas una idea, los gastos suelen constituir entre un 6 y un 10% sobre el valor del inmueble.

Pero como venimos diciendo, las hipotecas son un producto muy personalizable, así que, en ocasiones, dependiendo de la operación, la entidad y tu perfil, los bancos pueden incrementar la cantidad que te van a prestar hasta un 90% sobre el valor de la vivienda.

Lo normal es que el banco no quiera prestarte el dinero, pero volvemos a lo mismo, dependerá de tu perfil y circunstancias personales. Por eso, aconsejamos que sigas el proceso de registro con nosotros y te hagas una idea de cómo irá la cosa.

Las entidades pueden pedir una cantidad de documentación impresionante (dependiendo de sus criterios de riesgo y, cómo no, de tu perfil particular).

Para ayudar, desde Hipoo aconsejamos tener la siguiente documentación preparada antes de seleccionar la hipoteca ganadora (para agilizar tiempos):

Documentación General

  • DNI o NIE (Entregado por )
  • Declaración de IRPF (Entregado por )
  • Contrato de señal de arras (si se ha firmado)
  • Escrituras de cada propiedad inmueble que poseas
  • Contrato de arrendamiento si vives en régimen de alquiler, junto con los últimos recibos del alquiler
  • Vida laboral actualizada
  • Extractos bancarios recientes
  • Recibos de préstamos que tengas (si los tienes, claro)

Si eres trabajador por cuenta ajena (asalariado en una empresa)

  • Tres últimas nóminas (Entregado por )
  • Contrato laboral
  • Justificación de ingresos adicionales al de la nómina (si los hay, claro)

Si eres autónomo

  • Declaración anual del IVA (Entregado por )
  • Pagos trimestrales del IVA del año en curso
  • Últimos recibos del pago de la seguridad social

Si necesitas saber cómo conseguir cada uno de estos documentos, habla con tu asesor de Hipoo.

Paralelamente, aconsejamos avanzar e ir solicitando la nota simple y la tasación.

No. Las entidades pretenden minimizar las posibilidades de sufrir un impago. Y simplemente por política del banco, no te van a conceder ningún tipo de oportunidad hasta que no regularices la deuda.

Puedes visitar comparadores, estudiar en detalle cada parte del proceso, ir a diferentes bancos y contarle lo mismo a cada uno enviándole la misma documentación uno por uno…

O simplemente prueba Hipoo y simplifica el proceso de la mano de un experto, aplicando a multitud de bancos simultáneamente.

Cuando una hipoteca es a tipo fijo, el interés no variará durante la vida de la hipoteca. Y la cuota también se mantendrá la misma durante todo el periodo del préstamo.

Si es a tipo variable, los intereses podrán cambiar a lo largo de la vida del préstamo hipotecario. El interés se revisará periódicamente en la fecha acordada en el contrato y la cuota a pagar podrá subir o bajar en función de la fluctuación de los tipos de interés. En España lo normal es usar el Euribor como índice de referencia para este tipo de prestamos.

El Euribor es un índice que marca el precio al que las entidades financieras europeas están dispuestas a prestarse dinero entre sí. Puedes informarte en detalle sobre el Euribor aquí

Algunos bancos ofrecen la contratación del préstamo junto con la contratación de otros productos. Lo habitual es que ofrezcan una combinación que comprenda domiciliación de la nómina, seguro de hogar y seguro de vida.

Y aunque hay muchas más vinculaciones, estas 3 son las que más interesan a las entidades, ya que:

  • Se aseguran que estás recibiendo una fuente de ingresos estable para pagar la cuota (domiciliación).
  • Están asegurando la garantía / inmueble si dejas de cumplir tus obligaciones (seguro de hogar).
  • Y, por último, protegen el pago en caso de que a uno de los titulares le pasara algo, que aunque las entidades prefieren que no te pase nada, es algo que prefieren tener cubierto (seguro de vida).

Puede haber multitud de variables, pero estas vinculaciones “estándar” digamos que son las que más impacto tienen a la hora de que la entidad ofrezca condiciones atractivas.

Sin embargo, hay que tener cuidado, porque algunas entidades no ganan con la hipoteca, pero sí que ganan con los productos vinculados. Esto no es bueno ni malo, es simplemente una estrategia de los bancos. En ocasiones puede ser más rentable tener contratados estos productos con los bancos y te puedes ahorrar bastante dinero, pero en otras ocasiones no es tan evidente e incluso por tu perfil, por la operación o porque tienes acceso a determinados bancos con ofertas muy agresivas sin vinculaciones, puede tener sentido que no contrates vinculaciones.

Por eso, lo más importante es comprobar y comparar los costes de financiación (TAE), donde se incluyen los costes de los productos vinculados, y hacer una comparación con un experto en la materia para que te ayude a tomar la decisión.

Hay varios tipos de comisiones:

  • Apertura: La hipoteca puede tener o no comisión por apertura. Depende de cada oferta. Esta comisión suele ser un porcentaje sobre la cantidad que se presta y se paga cuando se firma la operación. Es un cargo que permite hacer frente a los gastos que supone para el banco el hecho de poner el dinero a disposición del cliente.
  • La novación consiste en la renegociación del préstamo con la misma entidad para cambiar las condiciones de tipo de interés, modificar el plazo u otro tipo de elementos como la amortización.
  • Subrogación por cambio de acreedor (es un tipo de novación): Es la cantidad de dinero que la antigua entidad nos cobra por cambiar banco. Puede ir de 0 a 1%, dependiendo de la negociación y de tu perfil.
  • Subrogación por cambio de deudor: consiste en la adquisición de la hipoteca del particular (o promotor) que nos vende la casa.
  • Amortización parcial anticipada. Si quieres reducir la deuda, puedes amortizar de forma parcial tu préstamo. Esta amortización puede afectar al plazo (acortándolo y manteniendo la cuota que se venía pagando), a la cuota (reduciéndola y manteniendo el plazo original) o a ambos elementos (reduciendo la cuota y el plazo).
  • Cancelación anticipada: El deudor amortiza la totalidad del préstamo antes de su vencimiento, pagando al prestamista el capital pendiente y los intereses devengados hasta ese momento, por lo tanto extinguiendo la relación entre ambos.
  • Cláusulas suelo y techo: La cláusula suelo es aquella cláusula que establece un límite mínimo al tipo de interés que será de aplicación al crédito, aunque el tipo de interés de referencia baje. Las cláusulas techo establecen un tope máximo al tipo de interés, aunque el de referencia suba.

Lo importante es entender tu caso y analizar si te conviene “luchar” determinadas comisiones o no. Habla con tu asesor.

La TAE o tasa anual equivalente, es un indicador expresado en porcentaje que sirve para que compares distintas hipotecas de modo que tengas una referencia del coste real real de cada una.

La TAE indica:

  • Tipo de interés nominal (TIN): este es el porcentaje que pacta con el banco como concepto de pago por el dinero prestado.
  • Las comisiones y gastos de la hipoteca: Ejemplo comisión de apertura, gastos de notaría o inscripción en el registro…
  • La frecuencia de los pagos.

El tipo de interés nominal (TIN), es el porcentaje que has pactado con el banco en concepto de pago por el dinero prestado. Para que lo entiendas es el porcentaje que usan las entidades para los anuncios de televisión. Para aclararlo más, el TIN es el porcentaje que se acuerda con la entidad.

Seguro que has oído hipoteca al 0,99% + Euribor (el resultado de esa suma sería el TIN en una hipoteca variable), o hipoteca al 2,1% a tipo fijo (ese 2,1% es el TIN en una hipoteca Fija).

Una nota simple es un documento que te informará del estado “legal” del inmueble. Porque, no siempre tiene que ser así, pero una cosa es lo que te diga el vendedor y otra muy distinta la realidad. La nota simple es lo 'real' (Ya que este documento está registrado en el Registro de la Propiedad).

En el documento aparece esta información:

  • Descripción: tipo de inmueble, metros cuadrados, los linderos al nortes, sur, este, y oeste
  • Ubicación: Dirección y localidad concretas
  • Propietarios: Quién es el propietario o propietarios actuales
  • Cargas: tiene hipotecas, servidumbres, alquileres, etc.
  • Diferentes avisos: ejemplo embargos y demandas, comprobaciones fiscales…

La tasación es una valoración objetiva del inmueble que quieres hipotecar y sirve para que los bancos tengan una idea de cuánto vale la casa y asegurarse así de que el valor será suficiente para que en caso de impago, puedan recuperar el dinero prestado (por eso, por regla general, solo conceden el 80% del menor de los valores entre la tasación y el valor de compra. Es una forma de asegurarse que la podrán vender y cubrir el préstamo concedido).

La tasación oficial para una hipoteca está regulada por el banco de España y debe cumplir unos requisitos mínimos.

Los bancos están obligados a tener una tasación oficial antes de formalizar cualquier operación hipotecaria. Y muy importante, están obligados a admitir cualquier tasación aportada por el cliente siempre que sea certificada por un tasador homologado que cumpla la norma ECO/805/2003 según la Ley 1/2013 del 14 de mayo.

Gastos a los que tienes que hacer frente tú:

  • Nota simple: de 10€ a 15€, dependiendo de la urgencia y velocidad con que la necesites.
  • Tasación: Tiene un coste de entre 250€ y 600€, dependiendo del valor del inmueble, y una validez de 3 meses desde la fecha de emisión
  • Vinculaciones: No solo debes tener en cuenta la cuota, se debe incluir también el coste de los productos vinculados.

Gastos a los que hace frente el banco

  • Impuesto de actos jurídicos documentados (AJD): El coste depende de cada comunidad autónoma, está entre 0,5% y el 1,5% del importe del préstamo.
  • Notario: Depende de cada notario, pero para hacerte una idea, en entorno a 1.000€.
  • Registro de la propiedad: Entorno a 500€.
  • Gestoría: En torno a 500€.

Trucos y Consejos

El gran dilema. Y una decisión muy personal.

Lo primero que debes saber es que hagas lo que hagas, no sabrás si habrás acertado hasta pasados unos años. Lo segundo más importante es que debes entender de forma genérica cada opción:

  • Tipo Variable:
    • Qué es: el tipo de interés cambia con el tiempo en función del Euribor. Por eso la cuenta varía cada 6 meses o un año (depende de lo acordado).
    • Ventaja: La cuota al principio es más baja. Ademas, ahora el Euribor está en negativo.
    • Desventajas: La cuota es variable. No puedes saber qué pasará en el futuro ni cuánto vas a pagar.
  • Tipo Fijo:
    • El tipo de interés es siempre el mismo, así que la cuota del préstamo es siempre la misma también
    • Ventaja: Puedes estar tranquilo y planificar mejor el futuro.
    • Desventaja: Supone pagar en principio más intereses y amortizar capital a menor ritmo.

¿No es suficiente para decidir? Te dejamos 10 hechos:

  1. Los expertos prevén un futuro de tipos bajos que no volverán a los niveles previos a la crisis, donde el Euribor podía alcanzar cotas en torno al 5%
  2. Antes de la crisis solo el 3% de las nuevas hipotecas eran fijas. Ahora representarían alrededor del 40%. ¿Por qué? Los bancos intentan colocarlas para asegurarse una fuente de ingresos estables.
  3. Algunas familias que tenían tipos variables, en el pasado las oscilaciones han complicado que pudieran cubrir la cuota.
  4. En un escenario en que los tipos de interés y el euribor suban deprisa, resulta interesante el tipo fijo.
  5. Pero, ¿qué pasa si el Euribor se mantiene bajo durante otros 5 años? Deja de ser tan rentable.
  6. Los tipos están a punto de subir (la previsión hace 1 año era que hasta finales de 2019 no subirían).
  7. La inflación no termina de repuntar, lo que difícilmente va a propiciar en el medio plazo el regreso a los niveles de tipos previos a la crisis.
  8. Hay expertos que defienden que el gran valor que inclina la balanza en favor de la hipoteca variable está en el ritmo de amortización del crédito, más rápido que en la fija (puesto que es al inicio de la hipoteca cuando se paga mayor carga de intereses).
  9. Esta amortización de capital mayor al principio de algún modo amortigua las subidas de tipos futuras.
  10. Quienes abogan por la hipoteca a tipo fijo, coinciden en que parece poco previsible que los tipos vuelvan al 5%, pero también hay que tener en cuenta que las hipotecas se firman a 20 años habitualmente y eso es un período largo. Con que el euríbor llegue al 1% o poco más, ya conviene la hipoteca fija, si tenemos en cuenta que el diferencial sobre euríbor está en torno al 1,5%”.

Como veis tenemos un empate técnico (5 argumentos para hipoteca fija y otros 5 para hipoteca variable).

Solo está claro que el futuro es incierto y que al final se trata de una apuesta muy personal. No hay elecciones acertadas o erróneas, porque pase lo que pase, habrá un 50% de vosotros que tendréis más suerte, y otro 50% que no tendréis tanta.

Entonces, ¿cómo elijo?

Bien, desde Hipoo aconsejamos elegir a tipo fijo sí:

  • Prefieres la tranquilidad de saber que la cuota no va a cambiar
  • Piensas que tu fuente de ingresos lo más probable es que no incremente (o incremente solo un poco) durante el periodo de la hipoteca (por ejemplo un funcionario)
  • La hipoteca es superior a 20 años y no piensas vender el inmueble.
  • Y también para aquellos a los que no les guste jugar, apostar y arriesgar en exceso (al final todo depende de cómo seas tú)

Y a tipo variable si:

  • Piensas que tu fuente de ingresos debería aumentar en el futuro
  • Es una hipoteca a 15 años o menos, o quizá piensas que no vaya a ser el inmueble para toda la vida, existiendo una posibilidad de que lo vendas en el futuro
  • Crees que la banca ha aprendido la lección y disfrutamos de mecanismos que controlarían la subida indiscriminada de los tipos.
  • Te gusta apostar o jugártela.

Elegir el tipo es importante. Habla cuando quieras con el asesor, para que juntos toméis la decisión con la que te sientas más cómodo. Y ya veremos qué pasa en el futuro.

¿Hipoteca fija? ¿Hipoteca variable?

La domiciliación de nómina, el vida y el seguro de hogar son las vinculaciones más habituales (quizá podríamos incluir seguro de protección de pagos en alguna ocasión).

A los bancos les puede interesar que contrates estos productos vinculados por estos motivos:

  • Se aseguran de que estás recibiendo una fuente de ingresos estable para pagar la cuota (domiciliación).
  • Están asegurando la garantía / inmueble si dejas de cumplir tus obligaciones (seguro de hogar).
  • Y por último, protegen el pago en caso de que a uno de los titulares le pasara algo, que aunque las entidades prefieren que no te pase nada, es algo que prefieren tener cubierto (seguro de vida).

Las rebajas que pueden lograrse están en torno al 1%-1,2%, así que la rebaja es sustancial, pero debes estar atento a los costes de los productos vinculados y comparar diferentes TAE.

Además, debes valorar si la rebaja del interés se traduce también cuando sumamos todos los costes de las vinculaciones, aunque lógicamente hay que tener en cuenta el valor que aporta tener el inmueble asegurado, y la cobertura del seguro de vida de ambos titulares (que esperamos que no necesitéis nunca, pero está bien saber que está ahí).

Con Hipoo puedes analizar con tu asesor si puede tener más o menos sentido contratar la hipoteca con las vinculaciones. Es muy recomendable una buena hoja de Excel para que la decisión sea plenamente analítica.

Diferencias de hasta 700 euros al año

  • Para tu referencia, lo que se encarece una hipoteca si contratas productos vinculados puede rondar los 700 euros, y como decimos, si se rechazan estas vinculaciones, los bancos suben en interés de 1 a 1,2%. Esto en la práctica supone una cuota anual de entre 700 y 800€.
  • Así que, como ves, prácticamente queda lo comido por lo servido (aunque si contratas los productos, al menos tienes eso cubierto).
  • Pero mucho cuidado, porque la clave está en analizar los costes de los productos asociados y entender cuál sería la diferencia si no los contratamos, para así poder valorar si tiene sentido pagar ese pequeño plus…

El verdadero problema que existe es que no es fácil saber si conviene o no contratar las vinculaciones. Además existe escasa información sobre los propios productos vinculados, su precio y características, lo que complica la tarea de análisis.

Como siempre, puedes hablar con tu asesor para que juntos analicéis qué es lo que tiene sentido atendiendo a tus circunstancias particulares.

Vinculaciones e Hipotecas

El tiempo a hipotecarse es algo muy personal, y, realmente, al banco le da un poco igual siempre que cumplas con los requisitos financieros y con la capacidad de pago del préstamo.

Vamos a analizar qué es más barato o más seguro, y en definitiva ayudarte para que sepas cuál es el mejor plazo para ti.

Los factores que determinan cuál es nuestro mejor plazo, son dos: Nuestros ingresos y nuestra capacidad de ahorro. Debes analizar varios elementos:

  1. Nunca aceptar una cuota superior al 35% de nuestros ingresos. Sobre esto debes tener en cuenta que el Euribor puede subir y, en teoría, podría situarse en cotas precrisis, en torno al 5%. (aunque es una predicción poco probable, la pregunta es ¿podrías hacerle frente si eso sucediera tu cuota superase el 35% de tus ingresos?)
  2. Acortar el plazo es más sencillo que alargarlo (ya que eso implicaría una novación de la hipoteca, es decir, un cambio de condiciones). Por eso, si decides ajustar los plazos, te recomendamos que no apures en exceso y sigas teniendo una capacidad alta de pago.
  3. Cuanto más corto el plazo, menos intereses y mejores condiciones en el tipo de interés.

Es decir, que al final todo se basa en buscar un equilibrio entre pagar el menor tiempo posible para que los intereses sean los más bajos posibles, y mantener cierta soltura (como un colchón para los imprevistos que puedan venir).

Como regla general, cuantos más ahorros tengas y mayor sea la fuente de ingresos que tengas, mayor sentido tendrá reducir el plazo de la hipoteca.

Por el contrario, si vas un poco justo y “consumes gran parte de tus ahorros con la entrada de la vivienda” mayor sentido tiene ir a opciones de larga duración, porque si tienes que hacer una novación (cambio de condiciones), nadie te asegura que el banco vaya a aceptar las condiciones, por ejemplo (o quizá tengas que asumir un interés mucho más caro por tu penalización, etc.).

Aunque parezca que las ofertas que ofrecen los bancos son del tipo “lo tomas o lo dejas”, ciertamente existe la posibilidad de negociar las condiciones.

Desde Hipoo proponemos partir con dos ofertas personalizadas como base para iniciar el proceso de negociación. Comparando lo mejor de cada una, podrás hacerte una idea de cuál podría ser la hipoteca perfecta ajustada a ti.

Para conseguir una buena negociación, debes tener en cuenta esto:

  1. Conoce de lo que se está hablando. Aunque parezca trivial, por experiencia sabemos que es un elemento que influye mucho a la hora de negociar con la entidad, que sepas de lo que hablas. No hace falta que conozcas la jerga del sector, solo con entender el ecosistema de las hipotecas te vale. Es importante que entiendas que este “conocimiento” no es delegable en Hipoo o en ningún intermediario financiero. Deberás hacer un pequeño esfuerzo durante este periodo de tiempo para entender qué es lo que pasa a tu alrededor.
  2. Compara bien antes de hablar con la entidad y preferiblemente, reduce tu rango de acción a 2 hipotecas, preferiblemente, porque cuando intentas abarcar demasiado, las cosas se pueden complicar. Más vale que centres el tiro y focalices los esfuerzos en las 2 pre-ofertas que más te hayan gustado.
  3. Otro elemento que te dará fuerza en la negociación es tu salario. Si tienes un salario de más de 3.000€€, este significará esa décima que marca la diferencia. La capacidad de ahorro también funciona como palanca eficaz para negociar. Cuanto más porcentaje, más capacidad de mejorar las condiciones.

En definitiva, hay que poner en valor nuestros puntos fuertes, y saber justificar nuestras carencias antes de sentarte con la entidad.

Una vez tengas claro si tienes un perfil que ofrece recorrido para negociar, debes elegir qué es lo que quieres negociar, porque lo que debes entender es que la capacidad de negociación es limitada. Así, por ejemplo, cuando la entidad te envía una oferta personalizada, desaconsejamos de forma tajante solicitar la mejora de todos los elementos. Mejor céntrate en uno o dos elementos y el resto dalos por buenos. Una buena forma de hacer esto, es usar otras ofertas personalizadas como referencia de hasta dónde, quizá, podría llegar la entidad.

Estos son algunos de los elementos que pueden estar abiertos a negociación:

  1. Interés. Sobre todo, si tenemos un perfil financiero alto (en relación con los salarios que tenemos, o con que podamos constituir un cliente muy bueno para la entidad); en este caso se puede proponer reducir el interés alrededor de 2 décimas si es una hipoteca variable y hasta 5 si es una hipoteca fija.
  2. Carencia: negociar que durante cierto periodo exista la posibilidad de pagar una cuota mensual más reducida. Esto sirve para mitigar el riesgo de quedarse en el paro y no poder hacer frente a la hipoteca, por ejemplo.
  3. Prima de los seguros. Se puede reducir la prima del seguro (especialmente el de vida), si por ejemplo se reduce el rango a cubrir. Sucede lo mismo con el seguro de hogar.
  4. Eliminación o reducción de las comisiones: En nuestra experiencia, la comisión de apertura es algo más complicado de negociar que, por ejemplo, la comisión por amortización anticipada.

Habla con tu asesor para que juntos preparéis una buena estrategia de negociación.

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